Saturday, December 31, 2005

El «ejem» de la Bernarda. Por Melpómene.

Cuando Federico escribió esta pieza, estoy segura de que no sabía que sería la última y que le iban a matar muy poquito después. De haberlo sabido estoy segura de que hubiera gritado más alto.
Este tema, mal que nos pese, no puede considerarse algo atemporal: nuestra sociedad ha superado (¡¡¡gracias!!!) ese tipo de cosas, la España negra, el miedo al qué dirán, y nos encontramos más cómodos recordando estos dramas lorquianos que, pese a quien pese, y menos mal, a día de hoy están desfasados. Nunca viene mal recordar, sin embargo, la obra del genial Federico, y la compañía de teatro Bambaluna ha representado hasta hace poco, con gran originalidad (lo digo por esas paredes), a la Bernarda, a sus hijas, y a las criadas (en aquella época lo eran). Bravo por todos los componentes de la compañía. Eso sí, al teatro un cero patatero como se decía en mis años escolares: el foco, la insonorización... ¿será por dinero, señores del San Pablo?

Tuesday, December 27, 2005

Deseos para 2006. Por las nueve musas

Las nueve musas os desean a todos los que leéis este blog que el año nuevo os vaya bonito y que seáis felices y que comáis o no comáis perdices (hay alguna musa vegetariana). Como ha sido imposible que todas se pongan de acuerdo para escribir una sola felicitación, cada una ha escrito su propio deseo para el año 2006. Ahí van:

Euterpe os desea que compréis mucha música, que “emuléis” mucha otra y que vayáis a todos los conciertos que os permita el bolsillo.
Calíope quiere que leáis mucho Pinter, Saramago, Flaubert, Camus, Capote... pero también le vale mucho Dan Brown, Ken Follet o J.K. Rowling, que esta musa no le hace ascos a nada.
Clío os desea que tengáis un año nuevo más tranquilo (si os dejan) Y manda kilos de inspiración a todos los políticos por igual (que falta les hace, aunque a unos más que a otros ;-).
Erato os regala un haiku: “Llega el 2006, a veces verás el cielo y otras lloverá durante horas”.
Melpómene os recuerda que la vida es teatro así que intentéis hacer de ella una comedia.
Polimnia os pide que busquéis el arte en los museos, las exposiciones y también en las tortillas de patata.
Terpsícore os pregunta: ¿habéis ido en 2005 a ver baile? Si la respuesta es no apuntároslo para el 2006. Y si no vais a verlo por lo menos ejercerlo.
Talía os desea un año de cine, que seáis grandes estrellas y encontréis a vuestro King Kong.
Urania se pone trascendente, porque es la última, y sólo pide leer en los periódicos de 2006 que dejen de morir 10 millones de niños al año por enfermedades evitables, que baje la cifra de 2.500 personas que viven con menos de 2 euros al día, que alguien le robe la patente de los medicamentos contra el SIDA a la industria farmacéutica para que lleguen a las 40 millones de personas que los necesitan (la mayoría en África)... Es tanto lo que Urania quiere leer en 2006 que no tiene espacio ni para empezar...
Y a todos ustedes y ustedas (corrección obliga que las musas son mujeres) ¡qué sean muy felices!


Tuesday, December 20, 2005

Música "celestial". Por Euterpe

La semana pasada se ha celebrado en Madrid la úndecima edición del Festival Gospel & Negro Spirituals, organizado por Obra Social Caja Madrid, que ya se ha convertido en todo un clásico navideño. Como musa de la música no podía dejar de asistir a una de las cinco actuaciones que estaban programadas. Y entre todos los grupos elegí ir a ver al más numeroso: "el Reverendo Timothy Wright and the New York Concert Choir". La experiencia es fascinante; aunque nunca te haya interesado el gospel, aunque no hayas pisado una Iglesia, aunque jamás hayas visitado Nueva York, acabas levantado de tu asiento, dando palmas, bailando y sintiendo los ritmos de la música negra como si llevaras toda una vida escuchándola. El reverendo Timothy te traslada con su potentísma voz al Brooklyn de su infancia, las guitarras y batería le acompañan en la labor y un gran coro de voces es el encargado de dar “do de pecho” final de este espectáculo. La musa firmante promete que el año que viene vuelve al gospel a soltar toda la adrenalina que acumule en el ya cercano 2006.

Wednesday, December 07, 2005

La vida secreta de...Por Talía

Isabel Coixet vuelve a sorprender con La vida secreta de las palabras. Sorprende porque en el cine español parece que las musas tienen demasiadas vacaciones. Sólo hace falta echar un ojo a la cartelera y darse cuenta de que este año Torrente ha salvado de nuevo a nuestro mercado de no dar un resultado ínfimo en número de espectadores. Y mal vamos si es Santiago Segura el que tiene que levantar la taquilla del cine español. Por eso es una casi una salvación ver La vida secreta de la palabras y descubrir que podemos seguir confiando en nuestro cine. Isabel Coixet no ha perdido la capacidad de emocionar ni su sensibilidad privilegiada para acercarnos a personajes solos, muy solos. La película transcurre en una plataforma petrolífera en el mar, en medio de la nada. El espectador puede sentir el frío, oler el óxido de las paredes, notar el cielo plomizo sobre sus hombros, saborear la comida que cada día prepara el cocinero encarnado por Javier Cámara. También siente el dolor que arrastra Sarah Polley y el que pesa sobre un impresionante Tim Robinns. Quizá La vida secreta de las palabras no sea tan redonda como Mi vida sin mí o Cosas que nunca te dije, pero nadie se arrepentirá de ir a verla.

Desaparecida... ¿y?. Por Talía

Se nota que la Navidad está llegando cuando la cartelera de los cines se llenan de películas comerciales y desaparecen del mapa producciones más minoritarias. No está nada mal ver de vez en cuando una película al más puro estilo hollywoodiense, pero al final, por mucho que me empeñe en entenderla (a mi me cuesta más comprender una película de efectos especiales con guión surrealista, que cualquier película sueca sin subtítulos, y eso que no veo mucha película sueca...), el guión simpre hace aguas por algún lado. Es el caso de la última de Jodie Foster, que ya ha dicho en alguna entrevista que la película Plan de vuelo: desparecida, no es el tipo de película que dirigiría, pero entendemos que para dar de comer a sus hijos, todo vale.
Y sí, aunque al principio la película cumple su misión sobrecogedora, el guión no hay por donde cogerlo en el desenlace, ya que resuelven la película de un plumazo, con una imaginación que ya le gustaría a Tim Burton y unas conicidencias bastante sospechosas. Pero no desisto, sé que alguna de estas películas comerciales me acabará encajando de maravilla, y tendrá un guión extraordinario y sin jirones. Yo sigo esperando...