Sunday, November 27, 2005

Las intermitencias de la muerte2. Por Calíope

"Al día siguiente no murió nadie". Así comienza la última novela de José Saramago, Las intermitencias de la muerte, que por fin está en el mercado. Saramago vuelve en este libro a las preguntas imposibles. ¿Qué pasaría si en un país la gente deja de morir? La respuesta se encuentra en las páginas de esta magistral obra. El país que nos presenta se vuelve caótico, la mafia (aquí llamada "maphia") campa por cada rincón, los políticos son incapaces de dar respuesta, la Iglesia desespera porque se ha quedado sin cielo y sin infierno. Subyacen temas profundos como la eutanasia, el abandono de los mayores, el miedo a morir y el miedo a seguir viviendo. Saramago presentó su libro en Lisboa, su tierra natal, donde dio un bello discurso en el Teatro Nacional de Sâo Carlos. Allí habló de "la necesidad de morir para seguir viviendo", de su no miedo a la muerte "a pesar de ser consciente de está aquí", de sus ganas de vivir a sus 83 años. El Nobel no defrauda. Las intermitencias de la muerte contiene su ironía característica, esta vez con toques de abierto humor, sus giros inesperados (con una muerte encarnada en mujer y que calza tacones), su sensibilidad deslumbrante. Una joya que además viene envuelta en papel amigo de los bosques gracias a un acuerdo del comprometido escritor con Greenpeace.

Wednesday, November 16, 2005

... y 30 años después. Por Clío.

Pues 30 años después yo sigo siendo la misma musa, y sigo siendo bastante despistada, pero este despiste nacional, se está convirtiendo en un silencio forzoso que me animo a romper. Y hay datos, no del todo exactos ya que no se han valorado oficialmente, pero ahí van:
De entre los 250.000 y 300.000 reclusos que había en 1939, en un año pasaron a 15.000; 12.000 niños desaparecieron; 12.000 prisioneros murieron en campos de concentración; 50.000 personas fueron ejecutadas en los 10 años siguientes al fin de la guerra… todo esto con el apoyo de la Iglesia, que en 1939 había recuperado todos sus privilegios y nuestro enemigo había acordado con el Vaticano la designación de obispos (pasó del fascismo al nacional catolicismo). Y todo esto sumado a las alianzas con potencias fascistas durante la Segunda Guerra Mundial: el acuerdo asociación Eje Berlín-Roma-Tokio; la entrevista Franco-Hitler donde Franco pidió Marruecos y Hitler se lo denegó; y el envío de la División Azul para luchar con las tropas nazis. Todas estas amistades provocan un aislamiento internacional (la ONU llega a votar en contra del ingreso de España en 1946) que termina con la Guerra Fría y las alianzas con Estados Unidos (las bases militares en España son una prueba de lo barato que se vendió el Régimen).
He enumerado cada cosa como si se tratara de un memorándum porque es necesario tener presente todo esto ahora que en el resto del mundo (exceptuando Rusia, que tiene el mismo problema que España), están intentando hacer justicia (Scilingo, Pinochet), ya que las normas internacionales son claras: el Estado tiene que actuar.
Pero en España esta Transición tan admirada dejó una amnesia histórica que dura hasta el día de hoy, y tiene un impedimento importante para comenzar a hacer justicia: nuestro jefe de Estado, mal que pese, fue nombrado por él...

Tuesday, November 08, 2005

Dedicarse a la literatura: misión imposible. Por Calíope

Por mi profesión, aquella tan vieja y ancestral como es dar de beber del agua de la fuente de Castalia a esas mentes inquietas y ávidas de inspiración, tengo el ¿gusto? de conocer a más de un escritor en ciernes. Pobres. Y digo pobres en el más amplio sentido de la palabra. El mundo literario (que no la literatura) es complicado y sobre todo, oscuro. Y encima, aquellos escritores en potencia se creen capaces de escribir algo digno. Y digo digno porque lo que actualmente se publica es bastante indigno... o me indigna, que no es lo mismo.
El caso es que para ser un buen escritor hay que haber sido antes un buen lector: Y no vale ingerir best seller tras best seller como si fueran programas basura de televisión. Hay que tener criterio. Y el criterio se forma leyendo y con un poquito de inteligencia. Y después, si uno se siente capaz (Fermina, tu sí que puedes), pues a escribir. Y Dios o el que dirija el cotarro, dirá.
Eso sí, que nadie cometa el error de enviar su novela a una convocatoria medianamente conocida: durante un tiempo estuve leyendo los libros que optaban a un conocidísimo (y cotizadísimo) premio y comprendo que año tras año lo amañen... qué triste es intentar dedicarse a este mundo, sobre todo si uno no vale, y si vale, si tiene un amigo en el círculo mejor que mejor... porque para entrar en el lado oscuro hay que tener un padrino, como en los bautizos.

Friday, November 04, 2005

Arcadia. Por Talía

Un alto ejecutivo de una industria papelera pierde su trabajo en el proceso de "deslocalización" de su empresa. A pesar de que en un principio parece que le será fácil encontrar un nuevo empleo, pasan los meses y continúa en paro. Con el tiempo idea un plan: va a solucionar su situación matando. Hasta aquí se puede contar sin destripar esta original película. El director Costa- Gavras ha logrado aportar un nueva visión al problema del paro, sobre todo, del paro a una edad avanzada y cuando tienes un nivel de vida al que es difícil renunciar. El actor español-francés, José García, logra crear un personaje que, a pesar de tener una actitud completamente inmoral, llega a hacer que te pongas de su parte, lo cual es un verdadero logro. Es una película distinta que nos acerca a a la competencia descarnada. Muy recomendable, aunque su ritmo sea bastante irregular.