Las intermitencias de la muerte2. Por Calíope
"Al día siguiente no murió nadie". Así comienza la última novela de José Saramago, Las intermitencias de la muerte, que por fin está en el mercado. Saramago vuelve en este libro a las preguntas imposibles. ¿Qué pasaría si en un país la gente deja de morir? La respuesta se encuentra en las páginas de esta magistral obra. El país que nos presenta se vuelve caótico, la mafia (aquí llamada "maphia") campa por cada rincón, los políticos son incapaces de dar respuesta, la Iglesia desespera porque se ha quedado sin cielo y sin infierno. Subyacen temas profundos como la eutanasia, el abandono de los mayores, el miedo a morir y el miedo a seguir viviendo. Saramago presentó su libro en Lisboa, su tierra natal, donde dio un bello discurso en el Teatro Nacional de Sâo Carlos. Allí habló de "la necesidad de morir para seguir viviendo", de su no miedo a la muerte "a pesar de ser consciente de está aquí", de sus ganas de vivir a sus 83 años. El Nobel no defrauda. Las intermitencias de la muerte contiene su ironía característica, esta vez con toques de abierto humor, sus giros inesperados (con una muerte encarnada en mujer y que calza tacones), su sensibilidad deslumbrante. Una joya que además viene envuelta en papel amigo de los bosques gracias a un acuerdo del comprometido escritor con Greenpeace.
