Brokeback mountain o una historia de amor. Por Talía
Contar la historia de amor de dos vaqueros homosexuales, en las montañas de Wyoming, en los años 60, mientras cuidan de un rebaño de ovejas, no es nada fácil. Sólo es fácil contarlo mal. Sin embargo, Ang Lee lo ha hecho y el resultado es una historia de amor creíble y conmovedora. Jake Gyllenhaal y Heath Ledger interpretan de manera magistral a dos personajes opuestos que viven su amor atrapados por los prejuicios de la rural y conservadora sociedad americana. La película tiene partes mejores que otras y, sin duda, las más intensas y esperadas son las que protagonizan los dos actores juntos en su "montaña vedada", un paraíso en el que sólo caben ellos y su historia, el único lugar en que no importa lo que piensen los demás. Ang Lee vuelve a demostrar su especial sensibilidad y su buen hacer que ya vimos en otras de sus películas como Comer, beber, amar y en La tormenta de hielo. A pesar de que la película en algún momento se hace larga (especialmente cuando ellos están separados y conocemos sus "otras vidas") es tan creíble la relación entre ellos dos, son tan buenas sus interpretaciones y tiene momento tan memorables que merece la pena ir a verla. Eso sí, bien libre de prejuicios, por favor.
