Monday, April 10, 2006

V de Vete a tomarle el pelo a otro. Por Talía.

No sé que es lo que me ha disgustado más, si toparme con una película soporífera con una historia rocambolesca y absurda, o saber que los autores de la misma encima tenían alguna intención política moralizante.
Desde luego la sutileza no es el punto fuerte de los hermanos Wachowski y en este guión hay tanta farsa intelectualoide, tanto diálogo le-cuento-al-espectador-idiota-lo-que-le-quiero-decir, que salí del cine con la sensación de que me trataban como tonta mientras daban patadas a unos gobernantes que se caen por su propio peso, y que me había atragantado con una producción que no deja lugar a la interpretación porque nos da la crítica a los sistemas políticos mascadita como a los niños.
No se si es peor hablar de la película independiente de su intención moralizante, ya que todavía no logro entender el hilo argumental de la misma y me da la impresión de que ni sus autores se han detenido a pensar en eso, estaban demasiado enfrascados en poner a parir los gobiernos (con lo que estoy de acuerdo)y han dejado de lado lo que yo como musa inspiro; es decir, la creatividad, la imaginación, la redondez, en definitiva: una buena película. Porque ésta, no me la creo.